5 señales de alerta para que te centres en la estrategia

5 señales de alerta para que te centres en la estrategia

El entorno educativo actual, altamente competitivo y con una tasa de natalidad que sigue cayendo año tras año, hace que los Centros e Instituciones Educativas deban pensar en su estrategia más que nunca. 

Si analizamos los datos que ofrece el Ministerio de Educación y Formación Profesional, vemos que en los últimos 10 años, en España hemos perdido un total de 450.000 alumnos. Y sí, esto significa que hay centros que van a perder líneas para siempre y que otros cerrarán directamente. ¿Cuál crees que será la situación de tu centro en 5 años?

El frenético día a día de un colegio lleva a los equipos directivos a vivir en un contínuo “modo supervivencia”. Si es tu caso, te dejamos 5 señales de alerta a la que debes prestar atención.

  1. Solo te centras en la captación de alumnos. El descenso de las solicitudes en los centros parece el problema más evidente y en el que solemos trabajar, pero suele hacerse de una manera aislada. Está bien poner el foco en la captación de alumnos, para definir acciones de promoción y optimizar el proceso comercial pero eso no es suficiente. Aspectos como la fidelización de familias y el posicionamiento del centro en el entorno son fundamentales para que las familias que buscan centro, te elijan como primera opción. No solo tienes que atenderlos bien cuando visiten tu centro, sino que la recomendación de amigos y familiares del colegio y tu reputación tendrán mucho peso en su elección. ¡Trabaja en una estrategia de marketing y comunicación 360º!
  2. Tu claustro está desmotivado. Su estado de ánimo, incluso después de un periodo vacacional, es de apatía y se sienten desbordados no solo por su labor como docentes sino por el trabajo que tienen que hacer en las diferentes comisiones en las que participan, la burocracia y unas familias cada vez más demandantes. ¿Te has planteado cómo puedes ayudarles o solo das por hecho que esto va a ser así siempre? Puedes instaurar en tu centro una manera de trabajar ágil alejada del papeleo y de las reuniones eternas, puedes formarlos para que tengan herramientas para resolver conflictos con alumnos, familias y compañeros y puedes ayudarles a gestionar el estrés. ¡Prioriza el cuidado de tu claustro!
  3. Sabes que hay que actualizar tu proyecto educativo. Si llevas años pensando en que os habéis estancado en cuanto a metodología, evaluación, transformación digital y no tenéis proyectos propios interesantes, seguramente ya sea muy tarde. El perfil de salida del alumno debe ser la base a partir de la que debes construir tu proyecto educativo. ¿Qué habilidades y competencias van a tener los alumnos que saldrán de tu centro? Define qué metodologías activas vas a implementar, cómo vas a personalizar el aprendizaje y cómo va a hacer un uso eficiente de la tecnología para adaptarte a las necesidades y talentos individuales de los estudiantes y a sus capacidades y ritmo de aprendizaje. ¡Ponte ya a trabajar en ello!
  4. Tu equipo directivo sólo se ocupa de las urgencias. Todos los cursos tenemos un tema que se pone encima de la mesa como prioritario pero que no debería monopolizar el día a día: LOMLOE, Evaluación competencial, Competencia Digital Docente,…¿Cuál será el del próximo curso? Hay que asumir que tenemos que ocuparnos de esos temas, pero debemos preocuparnos por aspectos estratégicos, hay que liderar a los equipos de manera eficaz, sacar lo mejor de cada uno y delegar en ellos temas menos importantes. Al dejar de lado la resolución constante de urgencias, se brinda la oportunidad de enfocarse en objetivos a medio-largo plazo, dando espacio para analizar información, evaluar alternativas y tomar decisiones más acertadas y menos impulsivas. ¡Aborda proactivamente los desafíos en lugar de simplemente reaccionar ante ellos!
  5. Tienes un Plan Estratégico que está en un cajón. Todos tenemos claro que la reflexión estratégica permite identificar y priorizar lo que realmente importa y habitualmente lo plasmamos en Planes Estratégicos que en ocasiones son complejos de ejecutar. La falta de tiempo provoca que no se alcancen sus objetivos y acaben siendo hojas de ruta a largo plazo más teóricas que prácticas. La metodología del Agilismo permite acometer los proyectos de forma resolutiva, organizada y con la implicación de la comunidad educativa, siendo una herramienta perfecta para la consecución de los proyectos plasmados en el Plan Estratégico y compatible con el día a día de la organización. ¡Asigna eficientemente el tiempo, el personal y los recursos financieros para maximizar el impacto y la eficacia!

Al pensar estratégicamente, las organizaciones se vuelven más flexibles y adaptativas. Pueden anticiparse a los cambios en el entorno y ajustar sus estrategias en consecuencia, lo que es esencial en un entorno educativo en constante evolución. Dejar de lado las urgencias para pensar estratégicamente proporcionará una base sólida para el crecimiento sostenible, la adaptabilidad y el éxito a largo plazo de tu Centro o Institución Educativa. 

 

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