Perfil de salida de un alumno

Hoy queremos reflexionar con vosotros sobre el perfil de salida del alumnado, a partir de consultas de muchos de nuestros clientes, que -sobre todo desde su aparición en el BOE– incorporan este elemento en sus planes estratégicos y reflexiones. Seguro que si has hecho o estás haciendo el esfuerzo de definir el perfil del alumnado en tu centro te preguntarás cómo afecta el desarrollo de nuevas competencias en el alumnado en la definición de este perfil, cómo puedes concienciar a la comunidad educativa de la importancia del mismo, o cómo alinear las iniciativas que surgen en el centro con el perfil de salida. Si te has hecho alguna de estas preguntas como responsable de un centro educativo -o alguna parecida-, no estás solo.

El día a día, la burocracia, la ratio y otros muchos elementos, me hacen dudar sobre si los centros educativos, más allá de tenerlo definido en su documentación -con suerte-, están ordenando todos los elementos curriculares y pedagógicos, poniendo el perfil de salida del alumnado en el centro. En el contexto de los retos y cambios que se están dando, definir y alinear el perfil con nuestro día a día se convierte en algo urgente y necesario.

Pero, si todavía no habéis trabajado el perfil de salida en vuestro centro, ¿cómo deberías abordarlo? Su creación constituye un verdadero reto pedagógico hoy día: al estar ya definido un perfil de salida común para todos los centros en la ley educativa, debemos sumar a este unas características propias que serán las que definan nuestro proyecto educativo. ¿Qué habilidades y competencias primáis? ¿Qué valores trasmitís al alumnado? ¿Qué tipo de proyectos desarrolláis? Aquí es donde se destila la piedra angular de todo el trabajo que realizamos en el centro: desde el currículo a las actividades complementarias, hasta cómo funciona el comedor o cómo son nuestros procesos de organización. Es la matriz que cohesiona y hacia donde convergen los objetivos de todas nuestras acciones, y se concreta en la definición de un perfil del alumnado claro y compartido con la comunidad.

Por ejemplo, si habéis definido que es importante que el alumnado desarrolle habilidades y competencias para gestionar entornos VUCA, parece que la metodología de trabajo idónea en vuestros ABP podría ser emplear tableros CANVA en una metodología Agile.

Definir el perfil de salida del alumnado, tener una estrategia clara, y un proceso de evaluación continuo que nos aporte datos, para poder ir haciendo mejoras, es un proceso circular que debe retroalimentarse y estar en mejora continua. Hemos de interpretar la ley desde el punto de vista que nos permite un margen de adecuación, de la misma a las CCAA y a los centros, y es ahí justo, donde hay un abanico de oportunidades.

Por ejemplo, en relación al currículo, desarrollar las competencias del alumnado no significa obviar o sustituir los conocimientos y destrezas en lectoescritura, pensamiento lógico matemático, e idiomas entre otros que deben alcanzar. Más al contrario, a partir de la combinación de ambas podemos entrenar habilidades que serán fundamentales en su desarrollo vocacional, profesional y ciudadano. Así, la vinculación entre competencias clave y retos del siglo XXI es la que dará sentido a los aprendizajes, al acercar la escuela a situaciones, cuestiones y problemas reales de la vida cotidiana, y contribuirá al perfil de salida que hayamos definido.

Destacar determinados rasgos en el perfil de salida del alumnado ayuda a tomar decisiones en relación a cuánti tiempo debemos dedicar a determinadas actividades en el aula.

Destacar determinados rasgos en el perfil de salida del alumnado ayuda a tomar decisiones en relación a cuánto tiempo debemos dedicar a determinadas actividades en el aula.

En todo esto, el papel de la tecnología en la educación es de aliado y es clave en este momento. De hecho, existen herramientas -puedes ver más abajo una captura de la propuesta desarrollada por EIM Consultores-  que ayudan e involucran a la comunidad para, mediante un proceso de acompañamiento, identificar las características de nuestro perfil de salida del alumnado. 

Captura de nuestra aplicación para la selección de los rasgos del Perfil de Salida. Gracias a nuestra metodología, identificamos y descomponemos cada uno de los rasgos de nuestro perfil de salida del alumnado y podemos alinear las distintas iniciativas del centro, proyectos, etc. con el mismo.

Como imaginas, es importante que esta definición del perfil de salida del alumnado se haga de forma rigurosa, basada en fuentes reconocidas, y con definiciones claras que involucren a la comunidad educativa en su conjunto. Si el trabajo se hace bien, la definición del perfil de salida permite dar sentido a la incorporación de herramientas digitales en el centro (como por ejemplo Noobe), la definición de proyectos trasversales y estratégicos… y todo ello involucrando a profesorado, alumnado y familias, y comunicando siempre con sentido y efectividad.

Si algo de lo que has leído en este artículo te resulta interesante y te ves identificado o identificada en esta reflexión, no dejes de contactar con nosotros y te ayudaremos a dar forma a una estrategia para la definición eficaz del perfil de salida del alumnado en tu centro, que sea motor eficaz de una mejora en la experiencia de aprendizaje de tu comunidad educativa. ¡Te esperamos!

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